domingo, 25 de noviembre de 2007

Cuando la carretera austral se acaba


Tortel, XI Región, Aysén del General Ibáñez del Campo, Provincia Capitán Pratt, Comuna Tortel; 47º 48' S; 73º 32' W

Chile se divide de norte a sur en 12 regiones, numeradas con números romanos y provistas además de nombre. La región I, Taracapa, es la más septentrional y hace frontera con Perú y Bolivia. La más meridional es la XII, Magallanes y Antártica chilena. Además, está la XIII, que es la región metropolitana de Santiago, pero eso es otra cosa.

Hace unos días que dejé atrás (abajo) la XII Región. Antes, desde Punta Arenas cogí un bus a Puerto Natales. Allí, además de hablar con Germán Doggenweiler, estuve en su hermosa bahía viendo cisnes de cuello negro, coscorobas, cormoranes imperiales y yeco, playeros (como nuestros correlimos), etc., con un impresionante fondo de montañas, y a unos 130 kilómetros del lugar más hermoso del mundo. Por la carretera (3 horas de viaje en cada sentido), enormes estancias, mucha estepa patagónica, ñandúes de nuevo (no los veía desde el 30 de octubre, precisamente en el viaje entre Torres del Paine y El Calafate), bosquetes de lengas y ñirres (en Chile doblan la r), los famosos árboles bandera, que adoptan esa forma por el viento casi constante siempre soplando de la misma dirección,....

El viaje en el avión entre Punta Arenas y Balmaceda fue espectacular, y eso que cuando yo iba disfrutando de la vista por la ventanilla del lado izquierdo del avión que me había tocado (3 filas de asientos a cada lado del pasillo), y el piloto dijo: "A su derecha pueden ver el Parque Nacional de las Torres del Paine", me entró un ataque de rabia que para qué. Los cinco pasajeros que se interponían entre la ventanilla opuesta y yo fueron demasiado, y lo más que conseguí fue una mirada fugacísima a las Torres, pero no conseguí ver los Cuernos. Supongo que una circunstancia así, con un día despejado como el que había, se da pocas veces, así que habrá que resignarse.

En cualquier caso, el cabreo se me pasó rápidamente ya que a los pocos minutos empezamos a sobrevolar el inmenso Campo de Hielo Sur. No sé desde el lado derecho, pero desde el mío pude ver tremendos glaciares (muy chileno lo de "tremendo/a/os/as" lo que sea) y gigantescas extensiones de hielo, montañas y lagos, ríos y valles. ¿Tendrán nombre todos esos glaciares? ¿Estarán todos contados y catalogados? Lo que sí se puede afirmar sin más que ver lo que yo ví, es que la gran mayoría de ellos están retrocediendo: entre el final de la lengua de hielo y el lago en el que desembocan hay una zona, de extensión variable pero grande, llena de los depósitos arrastrados por el hielo.

El avión hacía el trayecto Punta Arenas-Balmaceda-Puerto Montt-Santiago, y en el aeropuerto de Balmaceda nos bajamos 4 gatos, 9 para ser exactos, que fuimos los que llenamos el tránsfer (furgonetilla) que nos llevó a Coyhaique, a 58 kilómetros, ya que en realidad Balmaceda no es más que el aeropuerto. Llegando a Coyhaique, capital de la región de Aysén, el conductor nos preguntó dónde íbamos. Haciendo uso por primera vez en el viaje de las sugerencias de una guía de Chile que llevaba apuntadas, dije con seguridad "Residencia Mónica", qué casualidad, igual que otro de los pasajeros. Nos bajamos los dos, entramos y dijo medio desolado el que salió a recibirnos "Oh, ...sólo tengo habitación para uno". Quien haya apostado a que el otro había llamado desde el aeropuerto para reservar, gana.

A partir de ahí empezó una hora de caminata con la mochila grande (que, por algún milagro de los viajes, en el aeropuerto de Punta Arenas había subido de peso hasta los actuales 18,4 kilos), la mochila pequeña (que supongo que se mantenía en sus cerca de 8 kilos), y la chupa y el polar en la mano, ya que hacía un calor de justicia. Finalmente, encontré una habitación en 'Hospedaje Verónica', bastante tremenda y con baño compartido pero en la que pude por fin deshacerme de la mochila. Casi lo primero que hice a continuación fue ir a correos, comprar una caja y preparar un paquete para enviar a casa aligerando lastre (3,5 kilos, en total).

Yo creía que el título de "Alojamiento más cutre", aún en juego, iba a ser ganado sin dificultad por "Dinka's House", pero en las últimas 3 noches ha sido batido ampliamente en Coyhaique, Cochrane y Río Tranquilo, y todos ellos han sido batidos de nuevo por el que me espera esta noche, de nuevo en Coyhaique. Los últimos sitios visitados han hecho que recuerde la casa de Dinka con auténtica añoranza.

Hablando de Dinka, me estuvo contando que su hijo mayor, 1 año más joven que yo, había muerto hacía 6 meses a consecuencia de una hidatidosis fulminante. Recordaréis que había comentado la cantidad de perros que había en El Calafate; pues bien, en Chile ocurre igual en todas partes; incluso en Punta Arenas, ciudad grande, hay montones de perros "mendigando" en las puertas de los supermercados, corriendo detrás de los coches en pleno centro o tumbados a los pies de la estatua de Magallanes en la plaza de armas, algo al parecer muy buscado por los turistas. Las campañas casi continuas contra la hidatidosis no tienen, evidentemente, éxito, ni lo tendrán si sigue la misma situación.

Y hablando de situación, la mía en Coyhaique era un poco rara: había venido el día 22 porque el 24 iba a zarpar la Petrel desde Puerto Aysén; resultó que el zarpe se había retrasado hasta el 26, pero los pocos buses que iban hacia donde yo quería (1 cada dos días), hacían casi imposible que me desplazara hacia el sur. Total que, nuevo cambio de planes, alquilé un coche para dos días para ir a Tortel, casi al final de la carretera austral, gastándome lo que no empleo en dormir ni comer.

La famosa carretera austral es ya de tierra a unos 80 kilómetros de aquí (y lo mismo hacia el norte), con lo que me esperaban más de 600 kilómetros de ripio, en dirección sur-sureste. Desde Tortel, o Caleta Tortel, hay otros 100 kilómetros hasta Villa O'Higgins, en la cordillera, donde realmente acaba la pista. Al poco de salir de Coyhaique el paisaje es casi suizo, pero en pobre: grandes prados, no demasiadas vacas, vallas de madera y alambre, casas de madera pintada y estado variable, todo verde, mucho sol, montañas con poca nieve rodeando todo,.... Después comienza una zona en la que se adivina rápidamente su origen volcánico: colores canarios, domos rocosos, coladas de lava, laderas estériles llenas de cenizas,.... Más tarde, pasando por el que denominan "El Bosque Muerto" en la zona del río Ibáñez (¿será un homenaje al ínclito Ibáñez de Mortadelo y Filemón? yo así me lo he tomado), hay un panel en el que explican que el susodicho bosque se quedó en el estado que vemos a consecuencia de las erupciones del volcán Hudson entre 1971 y 1991.

Dadas las dificultades de transporte, tener un coche aquí te convierte en capitán general. Así, a los primeros que recogí fue a Olivier y Pascal, una pareja de franceses que pretenden recorrer Chile y Argentina sin gastarse casi un peso: van en autostop, regatean los precios de los alojamientos,... y no es que sean jóvenes sin un duro. El tipo es director de un centro de vacaciones en una isla de cerca de Normandía, y estaban de viaje de novios atrasado (se casaron hace 6 meses). Los llevé durante 7 horas ("eres nuestro dios", decían), hasta Cochrane donde paramos a dormir, y ni colaboraron con la gasolina, ni se pagaron una cerveza. Al llegar al alojamiento preguntaron por la cena y, después de estar un rato mirando la carta, me dijeron por lo bajini: "En realidad, queríamos invitarte a cenar en otro restaurante". Minutos después, ante mi estupor, pidieron un termo de agua caliente para hacerse una sopa en la habitación, y yo cené felizmente solo una ensalada de palta (aguacate) y unos locos (moluscos enormes de carne recia) y hablando con Esmeralda, la patrona. Cuando me largué del hospedaje a las 7 y media de la mañana, aún debían roncar.

Al rato recogí a mis siguientes pasajeros: Tino Íñiguez y un compañero. Ambos, trabajadores en la obra de construcción del nuevo puente de Los Mellizos, habían perdido el microbus de la empresa y se enfrentaban a un casi seguro despido (llevaban 4 días trabajando en esa obra), así que se alegraron mucho cuando pasó un coche temprano rumbo a Tortel, y más aún cuando paró. Tino, "tortelino puro", me contó cómo antes de llegar la carretera a su pueblo, hace unos 7 años, se demoraban más de una semana en llegar a Cochrane: había que salir en alguna embarcación, remar río Baker arriba, continuar remontando por el Vargas y finalmente a caballo. Ahora sólo hay 131 kilómetros de camino y están contentos.

Los dejé en el puente sobre las 8 y cuarto, así que no debió haber ni bronca, y seguí mi camino hasta Tortel. En los primeros 10 kilómetros, 6 liebres atropelladas y 5 vivas...¿pero cuántas liebres hay aquí? ¡si pasa un coche cada 2-3 horas! También veo en las pequeñas lagunas que jalonan el camino -las grandes están más lejos- algunos patos: anteojillo, juarjual, jergón grande. Y por delante del coche se cruzan muchos pajaritos inidentificables para mí sin parar, cosa que ya hago demasiadas veces.

Al llegar al pueblo, se deja el coche en un aparcamiento que está en alto, ya que Tortel, localidad bastante enana (400 habitantes), tiene la particularidad de que no tiene calles: las casas están en una ladera sobre el mar, unidas por pasarelas de madera metidas en el agua. Según me estaba bajando del coche, se me acercó un hombre a preguntarme si le podía llevar a Cochrane, junto con un quintal de harina y un cubo de manteca. Le dije que sí, claro, pero dentro de un par de horas, cuando hubiera dado un paseo por allí y hubiera hecho las fotos necesarias. Se quedó muy satisfecho y se ofreció a enseñarme el pueblo.

Se llama Olegario Hernández -todo el mundo le llama Hernández, por lo que veo- y, entre el rato que paseamos y el viaje en coche, me cuenta un montón de cosas: que tiene 65 años y 7 hijos de varias mujeres (supongo que consecutivas y no simultáneas), que trabaja en la madera y en un campo donde cultiva papas, cebollas, ajos, etc., cómo llegó a Tortel en 1982 bajando con toda la familia y sus pocos bienes en una balsa "síiipo, en una balsa", lo tremenda que había sido la dictadura de Pinochet, cómo le había interrogado la policía al llegar allí, lo buena que es la presidenta Bachelet, cómo las represas (presas) que va a hacer ENDESA en los ríos Baker (el mayor de Chile), Vargas, Pascua y Quetru van a destrozar la Patagonia chilena, cómo están dispuestos a todo "síiiipo, a todo"..... Por las carreteras se ven montones de carteles alusivos, de oposición a las citadas represas, y hoy, volviendo a Coyhaique, paso a una de las columnas de caballistas que se van a juntar aquí el próximo martes para manifestarse contra la domesticación de estos ríos.

Después de un paseo bajo la lluvia juntos por Tortel, Olegario me deja un rato a mi aire mientras él va a buscar su harina y su manteca. Es un sitio francamente curioso, con las casas bastante desperdigadas y algún kilómetro de pasarelas de madera ¿de coigüe? " nopo, de ciprés, dura toda la vida". Se vé bastante pobre y, según mi guía particular, casi todo el mundo vive de los campos, nadie se dedica a la pesca. Después de reunirnos con su sobrina Macarena ("trabajo recogiendo la basura, para que Tortel se vea bonito") y un joven fornido que ha fichado Olegario para subir el saco de harina los casi 200 escalones que nos separan del coche, nos damos una vuelta en bote por la bahía, la caleta Tortel, durante el que el tío da trabajo a la sobrina tirando al agua los papeles de un caramelo. Mientras subimos los puñeteros escalones, únicamente no para a descansar Macarena, que lleva el pesadísimo macuto su tío. "Cómo se nota la edad, eh Don Olegario?" "Síiipo, ¿no es cierto?". Macarena ha vivido aquí toda su vida y sueña con irse a un sitio más grande, "... a Chiloé, pero hace falta mucha plata"

De vuelta a Cochrane con Olegario vuelvo a parar a recoger a un chaval con mochila: viene de trabajar 15 días cortando madera cerca de Puerto Yungai para construir un puente; llevaba hora y media andando y sólo había pasado un coche con un tipo, que no había parado. Don Olegario sentencia de nuevo "Los chilenos son mala gente; los españoles son buena gente". Hombre, Don Olegario, habrá de todo en los dos sitios, digo yo. Pasamos por el puente Los Mellizos, saludamos a Tino, los reparto en sus destinos en Cochrane y, pasadas las 4, me siento en un banco de un parque, cerca de la sombra protectora del sempiterno busto del libertador O'Higgins, a comerme mi sempiterno bocadillo de salame con pan del día antes.

Como tengo que devolver el coche el domingo a las 11:45 de la mañana, y me quedan 6 horas de viaje, entre las varias opciones posibles elijo avanzar algo e intentar parar en otro pueblecito que hay de camino -Puerto Río Tranquilo- a ver si encuentro algo. El paisaje por aquí es tremendo y, si esto fuera Argentina, estaría desarrollado turísticamente con seguridad: lagos enormes (entre otros, el General Carrera, Buenos Aires en la parte argentina), montañas, bosques de arrayanes en serio, no como los que venden al otro lado de la frontera... Sin embargo, esto es Chile y, como me dirá más tarde un joven promotor, aquí el turismo no se considera una industria sino un divertimento para el que lo practica.

Finalmente se cumplen los planes y paro a dormir en Puerto Río Tranquilo....¡¡y tan tranquilo!! de nuevo soy el único huésped del hostal cuyo nombre ya he olvidado. Cuando después de depositar la mochila y dar un paseo por el pueblo fantasma, bajo a ver si el señor que atiende el hostal (que también vive solo) me puede dar una cerveza, me pasa a su cocina "Aquí estará más calentito" y, con el canal 13 de la televisión chilena a todo trapo como fondo, repito la conversación-encuesta de la mañana con Olegario -represas, Pinochet, Bachelet,...- sólo para comprobar que en Chile pasa como en España: hay dos países. Las opiniones, todas, absolutamente contrarias a las de Olegario, y el olvido de que tanto Allende como Bachelet llegaron a la presidencia tras elecciones democráticas, total. Todo lo cifra en el orden, y Pinocho, como el mismo dice, fue el salvador.

Cuando esta mañana, mientras desayuno a las 7, vuelve a la carga, me apresuro a tomarme el té, aún a riesgo de sufrir graves quemaduras en boca y tráquea y salgo pitando. A unos 40 kilómetros de mi destino, recojo a mi última pasajera, la chica menos interactiva que he conocido. Al tercer comentario contestado con un sonido gutural, dejo de intentarlo y viajamos en silencio. Y llego a Coyhaique-otra-ciudad-fantasma-en-domingo: ¿porqué están abiertas las 3 farmacias gigantes que ocupan 3 de las 4 esquinas de una de las entradas a la plaza de armas, y cerrados todos los restaurantes menos 1 del que todo el mundo habla mal? Afortunadamente, el hipermercado M.A.S. sí está abierto, y de nuevo me veo condenado a comerme un bocata de salame en un banco de la calle (que no ha sido fácil de encontrar), aunque me he dado el lujo de tomarme una lata de cerveza Austral. No sé si ya iré teniendo aspecto de vagabundo o, como decía Dinka (que finalmente era 20 años mayor que yo, y ya tiene hasta bizniestos), "qué distinguido, Paco, habrá que verle con traje, y que guapa debe ser su mujer".

Próxima etapa: mañana agarro un bus a Puerto Aysén, cerca de donde (¿dónde exactamente?) he de encontrar la lancha Petrel, que sale por la tarde (¿a qué hora?) para un viaje de 3 días al Parque Nacional de la laguna de San Rafael, de nuevo glaciares y témpanos. Supongo que en esos días no podré comunicarme con el mundo exterior.

Hace calor, aquí el verano se acerca, y cuanto más al norte más. Peor para mi mochila.

Noticia de última hora: tras tres intentos por acceder al cuarto de baño de mi nuevo alojamiento ("Lo de Rocco") y encontrarlo ocupado, he recogido mis bártulos y me he largado al conocido "Hospedaje Verónica", donde estuve hace tres noches. Cuando he vuelto a ver por la ventana el taller de hojalata vecino, y en el cuarto de baño sus paredes de fibrocemento y su suelo de 'sintasol', incluido el plato de la ducha que no es sino una depresión en la habitación, me he sentido como en casa.

Seguiremos informando.

13 comentarios:

PILAR dijo...

1:38 hora local. Como por aqui todo sigue igual es estupendo conocer tus aventuras. Nos acordamos mucho de ti, un beso. Pilar.

PILAR dijo...

1:38 hora local. Como por aqui todo sigue igual es estupendo conocer tus aventuras. Nos acordamos mucho de ti, un beso. Pilar.

Ana dijo...

Hola Pacuscinski, que bueno que volviste. Si que te gusta el salchichón, si. Dios mío en que lugares estarás durmiendo, aunque veo que apesar de su cutrez no te impide disfrutar a tope.

Me pregunto que recorrido mental seguiría D. para deducir la belleza de tu esposa. Claro que a lo mejor no fué mental.

Que fuerte lo que cuentas de los franceses roñosos.

Supongo que ya sabrás del naufragio acontecido junto a las islas Shetland producido pot el choque contra un iceberg. Pasajeros y tripulación, rescatados a salvo, fueron evacuados a Punta Arenas el mismo día que tu partías.

Ha muerto Fernando Fernán Gómez.

Hace mucho frío en Segovia.

Sigue por favor disfruando a tope y contandonoslo.

Muuuuchos besos. Ana

Anónimo dijo...

Hola Pacucisnski, soy yo otra vez, aunque un poco más tarde, y escribo para aclarar un asunto menor.

Se dice ECHAR DE MENOS que significa notar la falta de ua cosa o sentri la ausencia de una persona o AÑORAR. Y no HECHAR DE MENOS que sería hacer de menos o menospreciar.

Te estrañaras, pero como tu blog se ha covertido en un tema pandillil de conversación ha habido algún comentario acerca de las faltas de ortografía que algunos habíamos cometido.
Osea que esto más que para tí va para algun que otro guapeton y para salvar la honrrilla.

Pablo dijo...

Papaito, papaito,
a los hechos me remito,
para que tengas cuidadito
que ya estas mayorcito.

Que cargar un mochilón
30 kilos por bolsillo
no hace buena acción
ni en espalda ni en tobillo.

Un abrazo

Gonzalo dijo...

Comme sont-ils les Françaises!! Voy por partes. No sé si tienes intención de llegar a Temuco, Osorno y Valdivia, por si acaso te recomiendo que no dejes de ir a los siguientes lugares.
Parque Conguillo, el volcán Llaima debe seguir echando humo y cenizas, y merece la pena contemplarlo, nevado y humeante, y de paso observar las primeras etapas de unatoda sucesión ecológica primaria.
El lago Quepe, subiendo a el, nosotros vimos los bosques mas impresionantes de raulies,entre tres saltos de agua, La china, el Leon, y no me acuerdo del tercero.
Ojos de Caburgua, es otro lago donde podrás observar almejas de lago, pero no como nuestros Unios, sino mas finas y pequeñas, el lago es medio salado.
De Chiloé solo te digo que no te pierdas ni una Iglesia, y que recorras alguna inmensa playa de la costa Oeste, son las mas solitarias y donde puedes encontrar todo tipo de animales marinos, y de restos de estos.
Bueno, pues que lo sigas disfrutando, y... FELICIDADES anticipadas. Un abrazo.Gonzalo.
P.D. El Jet está ahora en el aeropuerto de Santiago.

Anónimo dijo...

Querida Ana,
Se agradecen las aclaraciones ortográficas pero se han quedado un poco cortas. Veamos,
- El "que" en oraciones exclamativas/interrogativas va siempre con acento aunque estas sean retóricas
ejs: Dios mío en qué* lugares estarás durmiendo-Qué* fuerte lo que cuentas de los franceses roñosos-Me pregunto qué* recorrido mental seguiría D. para deducir la belleza de tu esposa.
- "Fue" no lleva acento, te recomiendo un intercambio de corta y pega entre que y fué.
ej: Claro que a lo mejor no fue* mental.
- Más sobre acentos y detallitos, simplemente cito ejemplos:
1. Sigue por favor disfruando a tope y contándonoslo*.
2. Te extrañarás*(acento y equis), pero como tu blog se ha covertido en un tema pandillil
3. O sea* ((a)aclaración va separado, (b)referido a hueso va con acento) que esto más que para tí va para algún* que otro guapetón*
Un abrazo a todos
Lázaro Carreter (siguiendo el blog de Paco desde el cielo)

Eduardo & Marta dijo...

Hola Paco, me estoy riendo mucho con la descripción de tus últimas “aventuras”……….. los franceses, muy fuerte! Qué menos que una cerveza!!!! Y seguro que no les dio ninguna vergüenza…………..

Por cierto, Edu me ha dicho que te comente que la que escribo soy yo (Marta) porque él está sacando a los perros,………… ¿? Crees que es una indirecta ¿?. Y ya que haces una referencia a Ibáñez, te cuento que se acaba de celebrar el 50 aniversario de estos disparatados detectives, y que se ha editado “El gran libro de Mortadelo y Filemón” para conmemorarlo…………. Mira qué coincidencia!

Un beso y sigue disfrutando. Cuídate.

Marta&Edu

Anónimo dijo...

Sobrino Carlos de nuevo.
Genial esta última entrega de tu viaje. Puede que hable en nombre de todos al decir que "nosotros tambien ibamos en ese coche". Imagino el coche, contigo al volante y con un desconocido indicandote....y todos nosotros los lectores apretados en los asientos de atrás observando la escena Berlanguiana.
un abrazo

Los de Moralzarzal dijo...

Queridísimo cuñado, tío y padrino; desde el cariño te mandamos un beso muy, muy fuerte deseándote un día de cumpleaños muy espacial y que soples las velitas aunque sea puestas en un bocata de salame de esos que son habituales en tu dieta diaria o mejor celebralo comiéndote una centolla de esas de “para ti si para los otros no”y que los albatros, petreles gigantes, petreles plateados, petreles de las tormentas, cormoranes de cuello negro e imperiales, skúas antárticas, pingüinos y demás animalillos de los que te han ido acompañando en tu aventura, te canten el ”Cumpleaños FELIZ”, “El Feliz Feliz en tu día” y el “Es un chico excelente” de parte de todos nosotros.

Muchos besos,
Elena, Lucía, Carlos e Isabel

Esteban dijo...

Al otro lado del mundo, más allá de donde la carretera austral se acaba, también se cumplen años ¡felicidades! Por aquí, las orlas espinosas productoras de rica variedad de frutos están en camino (que los nutridos bandos de hambrientas avecillas ya vendrán, y tú que lo veas). Seguimos viendote disfrutar entre la variopinta fauna austral (fauna de todo tipo...), y nosotros continuaremos disfruntando contigo.
Un abrazo y suerte.
Esteban

NInes dijo...

!!VAYA LUJO DE CUMPLEAÑOS FRENTE A LA LAGUNA DE S. RAFAEL!! para ser el pequeño de los del 53, te lo has montado muy bien.espero que caigas en la horterada de brindar con cubitos de hielo del glaciar y que nos tengas presentes (ya que no podemos en persona) en una foto que seguro te has llevado para esta ocasion. Envidia me das de tu recorrido por la carretera austral.Es mi asignatura pendiente. Por cierto, aun no has visto a un Picaflor ?. Cuentan los chilenos que alli, a los hombres mujeriegos se les pone el mote de picaflor (porque van de mujer en mujer). 54 BESOS Y !!!SEDADICILEF!!

Jose dijo...

Querido Paco: Creo que no hace falta desearte feliz cumpleaños porque seguro lo vas a tener inolvidable.. Nosotros lo celebraremos sin ti, brindando a tu salud, y comiendo algo más que salami, y a tu vuelta te resarciremos de la "roña gala". ( A partir de ahora sustituiremos los chistes de catalanes, por los de franceses). Nos tienes a todos , excepto en lo de la comida, muertos de envividia por los paisajes que ves, por el calorcito que ya llega,por el contacto con las personas, sipó.. ! es lo bueno que tiene viajar solo! aunque a mas de uno nos de repelús..Aquí servidora ya está de vacaciones( por tanto de alta médica) solo por éso ya me siento feliz. espero con verdadero interés tus proximos escritos que ya andarás por tierras que nosotros visitamos.. Besos de Jose A. ( que dice que como yo hablo mucho y mejor que él lo mio vale por los dos) y todo mi cariño LUCIA